Esta noche me he aventurado con Rafa a probar una Crêperie que lleva un tiempo abierta en la calle Conde de Altea 47, se llama La Bohème.
Yo estuve 6 meses viviendo en Francia y durante ese tiempo pude disfrutar de varias creperías autóctonas y debo decir que en Valencia hay dos que me han parecido bastante auténticas, la primera la archiconocida Crêperie Bretonne, frente al Miguelete, y la segunda ha sido ésta, La Bohème.
Revisión de platos
Pese a que hemos ido dos personas somos dos personas de buen comer (y mejor cenar) con ganas de probar diferentes platos así que hemos pecado con lo siguiente:
Montadito de Tapenade
Muy rico el Tapenade y el pan de panadería (casi reconozco de cual).
Precio: 1 € / ud. (tal vez caro)
Valoración: 6/10
Cazuelita de Morcilla y Manzana Confitada
Plato totalmente prescindible, la morcilla sosa y la manzana insípida.
Precio: 5.90 € (injustificado)
Valoración: 3/10 (porque no estaba malo)
Mezclum, tomate, cebolla y tapenade. Muy rica y bien aliñada. Sencilla pero correcta.
Precio: 3.80 € (media)
Valoración: 6/10
Galette Forestiere
Pollo, Bacon, Champiñones, Cebolla Confitada y Nata. Muy bueno según el señor Rafael.
Precio: 8.30 € (caro)
Valoración: 7/10
Yo quería la Savoyarde (Raclette) pero no quedaba queso así que probé la Provençale pero sin espárragos: Bacon, Emmental, Cebolla Confitada y Aceitunas Negras. Muy correcta.
Precio: 8.10 € (caro)
Valoración: 6/10
Crepe La Bele Ile*
Nutella y Plátano. Pese a ser un “no brainer” no acaba de enamorar, tal vez faltaba cantidad de nutella o un poco de plancha al plátano. Mejorable. * El nombre puede estar incompleto.
Precio: 4.60 € (bien)
Valoración: 4/10
RESUMEN
Pese a que el feeling es muy bueno, y sin haber probado la típica y obligada sidra, la impresión de sitio excesivamente caro es latente, cuando en TGI Friday’s tienes menús de hamburguesa y bebida por 12.95 €, plantearte pagar prácticamente lo mismo en un galette y una cerveza se hace un poco cuesta arriba.
La calidad de los platos es notable, la presentación de los mismos es correcta y el trato muy amable (estábamos solos). La ambientación está muy trabajada, buena y tranquila música (nos recibieron con Yann Tiersen) y suficiente espacio en la mesa.
A primera vista les doy un 6/10, por encima del aprobado por lo siguiente:
- Les faltaba queso Raclette para mi Savoyarde.
- Los precios de las Galette son excesivos.
- La cazuela de morcilla es de lo más soso que he comido en un restaurante en mi vida.
Prometo volver y darles una nueva oportunidad, les tengo cerca de casa y me gusta el producto, eso sí, cenas más ligeras y sencillas, que ha subido a 37 € la cuenta para dos.
Os dejo con Yann Tiersen y su talento al violín.
À bientôt!!






